El superclásico argentino volvió a entregar una noche cargada de tensión, presión y narrativa deportiva pura. Boca Juniors venció 2-0 a River Plate en La Bombonera en el clásico que se disputó ayer, resultado que no solo ratifica el dominio xeneize en su propio territorio en los últimos cruces, sino que además golpea durísimo a un River que viene arrastrando una racha negativa difícil de digerir. El triunfo tuvo peso emocional, futbolístico y de tabla, y se siente como una inyección de energía para Boca en el cierre de esta parte del campeonato.
Por: Mónica Delgado.
Por: Mónica Delgado.
RSS Feed